¿Cuánto conoces a tu frenchie?

Con seguridad te ha pasado que has notado incómodo a tu frenchie después de alguna actividad pero no sabes qué le ocurre. Esto puede pasar si no has tenido la práctica de investigar la raza antes de convivir con tu mascota, y esto es un error que no debes cometer ya que puedes poner en riesgo a tu gordito.

Una de las claves para mantener a tu frenchie feliz, cómodo y sobre todo, saludable, es conocer las características básicas de la raza, así como sus orígenes y cualquier otro dato que te de un panorama claro de cómo acompañarlos y tratarlos en su día a día.

Si estas leyendo este artículo ya estas dando un primer paso, porque aquí te resumimos algunos datos básicos pero importantes para entender a tu mascota y no equivocarte en su crianza.

El origen de la raza se remonta a la segunda mitad del siglo XIX cuando obreros ingleses, en medio de la revolución industrial, migraron a Francia junto con ejemplares de perros bulldog pero de tamaño más pequeño de lo habitual y con las orejas erectas, siendo ésta última característica de gran acogida en los franceses, quienes se fueron apropiando de esta variación para finalmente llamarlos con el nombre que hoy conocemos.

Estos pequeños francesitos son geniales para vivir en ciudades y en cualquier tipo de vivienda ya que no requiere de grandes jardines o espacios. Se comporta muy bien en familias con niños grandes o personas solas; no es muy recomendable para niños pequeños debido a que a esta raza le encanta ser el centro de atención y cuidados. Y es por esta misma razón que no será buena idea confinarlos solos en cuartos, patios o jardines; puede que la ansiedad de la soledad los lleve a convertirse en perros destructores, con el único fin de que los mantengas atendidos y ocupados.

En cuanto a su carácter, los frenchies son alegres, juguetones y sociables, tanto con gente como con otros animales; sin embargo, es necesario socializar a estos perros desde que son pequeños para que no se vuelvan tímidos de adultos. Prepárate para escucharlos ladrar solo cuando exista una razón que lo incentive de verdad, aunque te será más común escucharlos resoplar y roncar.

El bulldog francés junto con el Boston terrier y bulldog pertenecen al grupo de perros no deportivos; si eres el tipo de dueño al que le gusta ejercitarse junto a su mascota, debes saber que los francesitos tienen un nivel de energía medio, por lo que se sienten muy cómodos con caminatas pero no les sobre exijas con actividades más demandantes, ya que podrías hacerles daño.

Toma en cuenta las recomendaciones que te hemos dado y recuerda que la educación que le des a tu bulldog francés influirá en su temperamento, pero según varios expertos, su personalidad también es resultado de su procedencia genética; es decir, que si deseas tener una idea de cómo será tu frenchie en el futuro, investiga el carácter de sus padres para tener una idea más acertada.

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